1890/1920
1892
El banquero adinerado Lluís Martí Codolar ofrece su colección de animales exóticos y autóctonos al Ayuntamiento de Barcelona.
El alcalde de Barcelona de la época, Manuel Porca i Tió, aprueba la adquisición de los animales y su instalación en un recinto de propiedad pública, el Parque de la Ciutadella, recinto de la Exposición Universal de 1888.
Para el cuidado de los animales es nombrado Director del Zoo de Barcelona Francesc Darder, naturalista y taxidermista y reconocido amante de los animales.
Darder entendía el Zoo como un referente en la conservación de los animales para contribuir en la introducción de nuevas razas de animales productivas en el territorio catalán como fue el caso de la cría y reintroducción de 45.000 ejemplares de peces en los ríos catalanes.
1893
El Zoo se concibe como el espacio urbano público cuya misión es la conservación de la fauna silvestre, por ello, la Junta Técnica de Museo de Ciencias Naturales y Jardines Zoológico y Botánico de Barcelona establece como objetivo principal garantizar el carácter científico de la institución además de los objetivos de entretenimiento y ocio.
1899
Se crea un informe organizativo en el que se explica la necesidad de adaptar los museos y parques municipales para poder garantizar el conocimiento de la diversidad catalana y las múltiples aplicaciones económicas que el hombre puede hacer de los seres vivos.
En esta misma fecha, el Zoo se distribuye en 3 secciones: primates, animales acuáticos y grandes cuadrúpedos además de las aves como patos y gallinas, principal fuente de financiación con la venta de sus huevos, plumas...




